El oro frente a los 5.000 dólares: fortaleza estructural y oportunidades técnicas en la consolidación
El mercado del oro continúa mostrando una fortaleza extraordinaria. Tras la relajación de las tensiones geopolíticas y la mejora del sentimiento de mercado derivadas del establecimiento de un marco provisional de diálogo en torno al acuerdo sobre Groenlandia, el precio experimentó un pullback moderado. Sin embargo, este retroceso fue breve y limitado, y la tendencia alcista ha continuado de forma prácticamente imparable, llevando al oro hasta cotas cercanas a los 5.000 dólares por onza troy.
Este comportamiento confirma que la tendencia principal sigue siendo claramente alcista, respaldada tanto por factores técnicos como fundamentales. No obstante, el nivel de los 5.000 dólares representa una zona psicológica y técnica de gran relevancia, que podría actuar como una barrera difícil de superar con claridad en el corto plazo, aunque la experiencia reciente demuestra que anteriores niveles de resistencia han sido superados sin excesiva dificultad.

XAUUSD Gráfico – 23 de enero de 2026.Fuente: TenTrade.com
Análisis técnico: estructura de mercado, Fibonacci y zonas clave
Desde un punto de vista técnico, la estructura del movimiento alcista del oro es especialmente clara y ordenada.
Si aplicamos retrocesos de Fibonacci al impulso que llevó al precio desde la zona de los 3.300 dólares hasta los 4.400 dólares, observamos que el posterior movimiento correctivo encontró soporte con gran precisión en el nivel 0,618 de Fibonacci, una referencia técnica de enorme importancia. Desde ese soporte, el oro inició un nuevo tramo alcista que lo ha impulsado hasta situarse cerca de la extensión 1,618 de Fibonacci, zona que coincide prácticamente con el nivel psicológico de los 5.000 dólares.
Esta confluencia técnica refuerza la relevancia de esta área como posible zona de pausa, consolidación o corrección.
Ahora bien, si se produjera una corrección desde los 5.000 dólares, resulta especialmente interesante analizar los retrocesos de Fibonacci aplicados al último impulso alcista. En este caso, el nivel 0,618 de retroceso coincide prácticamente con el máximo previo situado en torno a los 4.600 dólares, alcanzado justo antes de la denominada “mini crisis de Groenlandia”. “mini Greenland crisis.”
Este hecho tiene una gran relevancia técnica:
- El nivel 4.600–4.650 USD representa
- Antiguo máximo relevante.
- Nivel de retroceso 0,618 del último impulso.
- Zona psicológica intermedia clave.
Por tanto, si se produjera una corrección desde los 5.000 dólares, la zona 4.600–4.650 podría actuar como un soporte de alta calidad, convirtiéndose en un punto estratégica y técnicamente muy atractivo para posicionarse. Este tipo de estructuras —máximo previo + retroceso Fibonacci clave— suelen generar zonas de confluencia técnica que concentran órdenes institucionales, aumentando notablemente la probabilidad de rebote.
¿Corrección inminente o ruptura directa?
¿Significa esto que debe esperarse obligatoriamente una corrección en los 5.000 dólares? La respuesta honesta es que no se puede saber con certeza. En mercados fuertemente alcistas, los niveles técnicos pueden superarse con rapidez, especialmente cuando el sentimiento es claramente favorable y los fundamentales acompañan.
Sin embargo, lo que sí puede argumentarse con bastante convicción es que, de producirse una corrección, esta no alteraría la estructura alcista, sino que ofrecería una nueva oportunidad estratégica de entrada dentro de un mercado claramente tendencial.
Consolidación: fase necesaria dentro de un mercado alcista
Las fases de consolidación o retrocesos moderados cumplen una función esencial: permiten aliviar la sobrecompra, descargar posiciones especulativas y reconstruir bases técnicas sólidas desde las que el precio puede desarrollar nuevos impulsos.
En este contexto, una corrección controlada hacia la zona 4.600–4.650 no debería interpretarse como debilidad, sino como un proceso natural de digestión del fuerte tramo alcista previo.
Fundamentales: los pilares del mercado alcista siguen intactos
Más allá del análisis técnico, los factores fundamentales que han impulsado al oro hasta estos niveles permanecen plenamente vigentes:
- Devaluación estructural del dólar, impulsada por elevados niveles de deuda y desequilibrios fiscales.
- Compras sostenidas de oro por parte de los bancos centrales, como mecanismo de diversificación de reservas.
- Bajadas de tipos de interés y políticas monetarias más laxas, que favorecen la inversión en activos reales.
- Persistente incertidumbre geopolítica y financiera, que sostiene la demanda estructural de refugio.
Mientras estos factores se mantengan, el sesgo de fondo del oro seguirá siendo claramente alcista.
Reflexión final
El oro ha alcanzado un nivel técnico y psicológico clave en torno a los 5.000 dólares por onza, tras una subida excepcionalmente sólida. Esta zona podría dar paso a una fase de consolidación o corrección, sin que ello altere la estructura alcista dominante.
Si dicha corrección se materializa, la zona 4.600–4.650 emerge como un área estratégica de alta probabilidad, ofreciendo una oportunidad técnica especialmente interesante para inversores con visión de medio y largo plazo.
Con una estructura técnica saludable y unos fundamentos firmemente alcistas, todo apunta a que el oro seguirá brillando en los próximos meses y años.
